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Tras ocho años de lucha, la Legislatura neuquina aprobó la ley que expropia los bienes al ex dueño Zanón
Sopló al fin un viento a favor, en la tierra donde anidan todos los vientos. El largo camino de procesión de los trabajadores de la ex Zanon, llegó al fin a destino, cuando este miércoles la legislatura neuquina convirtió en ley, el traspaso definitivo de la empresa a la cooperativa de trabajadores FaSinPat (Fábrica Sin Patrones).
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo provincial y que tomó estado parlamentario en el mes de mayo, fue aprobado casi modificaciones. Culmina asà un largo proceso de ocho años, de manejo obrero, el que comenzó luego del cierre en octubre de 2001, tras despedir 380 trabajadores. El festejo estalló en la capital neuquina, con la presencia de los 450 obreros de FasinPat y miles de ciudadanos que espontáneamente acompañaron, a la espera de la concreción de un sueño largamente esperado. Fue la resistencia de los trabajadores, la que logró montar una cooperativa obrera, forjando un modelo de autogestión obrera señero y ejemplificador para decenas de proyectos similares a lo largo ancho del paÃs. Este precedente es un aliciente para las llamadas fábricas recuperadas, entre las que se encuentran, la ex Brucman, El Hotel Bauen, Grisinópolis, Impsa y otras. La lucha obrera debió soportar la persistente negativa del ex Gobernador Jorge Sobisch y no fue hasta la llegada de Jorge Sapag en 2007 (ambos del MPN), que los obreros vislumbraron la esperanza de que se legitime al fin su situación. Con esta ley, no se aprueba la estatización, sino la utilidad pública y el reconocimiento por parte del estado de un porcentaje de la deuda con acreedores de la cerámica por el monto de 23 millones de pesos. |