Ferricidio según Pino
Escrito por Gustavo Zavala   
Domingo, 28 de Septiembre de 2008 22:32

 

El cine de Solanas es la mirada necesaria en tiempos de crisis y esperanzas. La Próxima Estación es un fresco de la argentina, con pinceladas propias de un director, para quien la realidad siempre está mediada por sueños. En sus documentales como en sus ficciones Solanas, utiliza personajes para indagar la melancolía y el despojo de un pueblo, que solo encuentran la salida en sus sueños, que muchas veces son el retorno a un pasado mejor.

En este film el director de Sur y La hora de los hornos, fija su cámara escrutadora y documental en la historia de los ferrocarriles, desde el Ferrocarril Central Argentino, de capitales nacionales en 1857 hasta la crisis ferroviaria actual. Crisis a la que denomina ferricidio.

En este relato coherente e ideológico, Pina transita diversas estaciones, entre las que se destacan los ferrocarriles ingleses y su modelo centralizado y expoliador, la intervención peronista de sentido nacional e industrial y el despojo posterior que se consagra en los 90s como parte de un plan neoliberal de privatización del estado hasta en sus funciones mínimas. 
"Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas. ¿Pero los servicios públicos están para dar ganancias o para servir a la comunidad? ¿Deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Hoy los ferrocarriles cuestan 3 millones diarios y funciona el 20 por ciento de los que teníamos antes", relata la voz en off  melancólica y denunciadora, que no es otra que la de Pino. 

La habitual liturgia nacional y popular del director conmueve aún a quienes no comulga con sus ideas. El ferricidio es alarmante desde todos los puntos de vista: humano, económico, racional o cultural. Y así el autor recorre pueblos que pasaron de 6000 a 600 habitantes por el cierre del tren, talleres de construcción y mantenimiento desmantelados ante la ceguera o complicidad estatal e historias de hombres abandonados por el tren, que marcó a fuego su vida y la de sus familias. Tampoco le escapó a la tarea investigativa, denuncia robos, desidia de funcionarios anteriores y actuales.

Este es la cuarto documental del director desde la crisis del 2001,  forma parte de una serie  (Memoria del saqueo, La dignidad de los nadies, y Argentina latente.) que culminará La tierra sublevada.
 Los recientes episodios de quema de trenes habla de la falta de identidad de la gente con los bienes público y sobre todo el hartazgo ante un servicio deficiente.
La ofensa del Ministro Anibal Fernández acusando al cineasta por los episodios, no solo muestra ignorancia o descaro sino sobre todo ingratitud con un creador comprometido y movilizador. Pino no precisa generar violencia para promocionar sus films.
 
En épocas de caos de tránsito, de accidentes  automovilísticos y cierta expansión económica, reconstruir el deteriorado de un sistema ferroviario, no es sólo una elegía o añoranza de tiempos fundacionales, es ante todo una necesidad. Para el director es parte de una construcción colectiva hacer realidad el sueño perdido.

 

(C) 2008 Reinapatagonia