Dolor renovado (una vez más)
Escrito por Reinapatagonia   
Jueves, 08 de Julio de 2010 11:55

Una vez cada cuatro años aprendimos a renovar la ilusión. Sí la bendita ilusión de pertenecer, de sentirnos peregrinos de una corta procesión que nos lleve muy alto, hacia aquel altar donde los que arriban, se confunden en el goce, los abrazos y la emoción.

Pero también una vez más entendimos que las obstáculos por sortear son muchos y no hablamos solo de la fiereza de los rivales en esta forcejeo por llegar, sino sobre todo de  nuestras contradicciones, nuestra infortunada búsqueda de atajos, nuestro exceso de confianza y sobre todo nuestra dificultad por comprender que la destreza individual de los nuestros no llega a formar un conjunto mancomunado que traccione más fuerte hacia la cima.


Por supuesto que hablamos del Mundial, de ese torneo donde todos nos plegamos esperando la victoria, de la cual nos sentimos parte, aún sin jugar. 
Una vez más padecemos la tristeza de saber que no vamos a llegar. Y que restan cuatro años para intentarlo nuevamente.Y mucho se va a oír por estos días: “…que era mejor reforzar el mediocampo, que faltaron partidos, que los muchachos llegaron extenuados, que Messi no apareció en las difíciles, que Carlitos se corta solo como un guerrero desquiciado, que faltó Verón, que su juego fue más o menos intrascendente, que Otamendi no es cuatro, que Di María no encontró nunca la posición, que lo obligaban a marcar, que no alcanza con el oficio de Mascherano, que a Diego le sobra vestuario, pero le falta un buen equipo de trabajo, que su soberbia, que su luz, que su barba, que las cábalas…” 
Aún así no hay explicación que borre la tristeza de no ya no pertenecer.
Y la derrota es aún más fuerte si el que la condujo fue nuestro sacro-deportista.  
Un lector racional podrá preguntarse, si no será exagerar un poco la nota angustiarse por sueños anhelados, pero que elegimos delegar en once tipos para lograrlos (usted elija si Mascherano y diez más o si Masche, Jonás y nueve más). Pero un loco bastante racional de apellido Bielsa dijo a los guerreros trasandinos que lo bueno de clasificar era “poder darle alegría, sobre todo, a aquellos que no pueden procurársela por otros medios”. En fin, por suerte las manifestaciones emocionales de a poco se irán diluyendo para darle paso a los argumentos futbolísticos, en cuanto al fútbol hace y reflexiones sociológicas respecto a los fenómenos sociales.
Mientras tanto, una vez más como hace 24 años renovamos el dolor de saber que esta vez (otra vez) no será posible.

 

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